domingo, 17 de enero de 2016

No siempre salen las cosas como queremos. No siempre nuestra realidad vivida coincide con la deseada. Nada, absolutamente nada, nos garantiza que todo sea de nuestro agrado. Pero eso sería muy aburrido, mucho, en un mundo hastiado de monotonía y rutina, cambios hacen falta siempre. Para bien o, por desgracia, para mal. 

¿Y mi realidad vivida? ¿En qué se parece a la deseada? En poco, casi nada. 
¿Y las tuyas, en qué se parecen?
¿Y las de las personas que nos quieren, o nos quieren querer?
¿Y de las que queremos, y nos nos dejan que las queramos?