domingo, 17 de enero de 2016

Andando por el inhóspito paraje helado que es mi alma estoy, buscando una luz que no encuentro. Caminos llenos de barro bajo cero que mis viejas botas pisan sin cesar encuentro, destino no tienen más allá de encontrar más frío y oscuridad todavía. Ida y vuelta sin sentido, sin meta, sin rumbo, sin brújula y sin estrellas guía. Sin motivo. Sensación de hastío por ir sin saber donde, viendo nada más que los pasos en falso dados en el pasado, las huellas de las viejas botas que me llevan se cruzan en cada camino, se pisan entre ellas y se unen para llevarme al mismo sitio del que vengo. Agobiante falta de libertad oscurecida por una ausencia, agonizador frío el que mis huesos sienten, que dentro de mí está, igual que fuera. 
 
Más pasos en falso, más idas y vueltas al mismo punto, más movimientos oscuros en el inhóspito paraje helado que es mi alma. Más días sin guía, más noches sin compañía. Menos calor y luz siente mi interior, menos pasos apetece dar, total, para acabar en el mismo punto, mejor no caminar, menos esfuerzo y energía consumida. 
 
Más puntos de referencia quiere mi corazón encontrar, más miradas que luz y energía me den para salir del inhóspito paraje helado que es mi alma, más quieren tener cerca tus ojos y tus labios, más tus brazos pide mi piel tener cerca para coger calor. Más camino buscándote, más pasos doy intentando hallar los tuyos. Más frío y hielo a cada paso, cuando no hay resultado, cuando no estás, cuando te escondes, cuando mi alma no quieres ver.