Tus ojos me cuentan muchas cosas, me narran tu vida, me chivan tus secretos y tus miedos. Me dicen, por ejemplo, que has sufrido mucho, pero que quieres vivir. Que tienes miedo, pero a la vez quieres arriesgar. Me dejan claro que tu mente no se pone de acuerdo en que parte creer, en la que me escucha o en la que me rechaza. Que me quieren cerca, pero me quieren lejos.
¿Sabes? Me encantan tus preciosos ojos, la forma que tienen cuando ríes, como me miran antes de besarme, el brillo que muestran siempre (incluso cuando lloras), son muy esclarecedores. Me gustan mucho (como el resto de la dueña, claro), me iluminan los ratos tristes, los echo de menos cuando parpadean o parpadeo.
Me enseñan mucho de ti. Como eres, como sientes, como amas. Una estupenda mirada de alguien estupendo. Alguien que me ha dejado ver una pequeña parte de su alma, por desgracia no es más lo que he podido contemplar, muy a mi pesar. Que a ratos quiere alejarme, para no hacerme sufrir, que no tiene claras las cosas consigo misma. Me da igual el sufrimiento si la recompensa es tu compañía. Me da igual tener que llegar a cualquier rincón del mundo si es para ver tu mirada antes de besarme. Cualquier obstáculo es pequeño, si al pasarlo estás tú para abrazarme. Pero demostrarlo no puedo, no quieres.
Hace un tiempo cercano pero indeterminado te dije que la belleza de tu mirada era la envidia de todas las miradas pintadas en todas las obras de arte del mundo. Si cualquier pintor conociera tus ojos, su brillo, su color, su forma de mirar, hubiera desgarrado sus pinturas y empezado de nuevo, fijándote en ti. Y no te puedes ni imaginar lo que me gustaría decirles que tu mirada sólo se fija en mí, y que se busquen la vida. Pero no puedo.
Sonríe, que se cierren tus ojos y sean tan bonitos. O mantenlos abiertos y se muestren preciosos. Pero que siempre me quieran mirar. Que siempre me quieran atrapar. Que siempre brillen.
Expresiones de desahogo por doquier barren este lugar lleno de letras tristes y alegres, apenadas y contentas por estar aquí.
martes, 4 de agosto de 2015
¿Dónde vas, velero sin velas? ¿Hacia dónde navegas sin brújula? ¿A qué puerto esperas arribar, sin destino? ¿De dónde vienes, sin bandera? ¿Qué esperas encontrar, allá donde toques tierra?
Camino sin rumbo, destino sin fin, viaje sin sentido, paseo involuntario en un mar de tinieblas y de miedos, de oscuridad y de frío. Luces efímeras por el camino parecen guiar el viaje, pero falsas alarmas son, pronto se apagan, antes de llegar a puerto, antes de vislumbrar las miradas que contienen.
Miel que no puedo degustar, piel que no puedo tocar, labios que no puedo saborear, ¿por qué aparecéis y desaparecéis en una nube gris que siempre está alrededor de mí? ¿Por qué os dejáis ver sin que os pueda probar, por qué os limitáis a rozar mi cuerpo y luego volar? Esperanzas tengo de que os quedéis conmigo, a mi lado, en mi viaje, compartiendo mi camino, pero nunca ocurre, os dejáis ver e invisible os volvéis muy pronto, ¿por qué? ¿Qué os hace huir de mí?
Por favor, quedaos conmigo. Quiero contemplaros durante la travesía por el mar perdido, todos los días, a mi lado, quiero que seáis felices a mi vera, que no os separéis de mí. Quiero que me iluminéis el camino al final, quiero ser la luz del vuestro, compartir los pasos, las caídas y los avances. Quiero que me queráis. A pesar de todos los errores que pueda cometer, que lo bueno sea más y mejor, que lo malo se diluya en un recuerdo borrable.
Sonrisa preciosa, mirada estupenda, piel maravillosa, tú entera, quédate junto a mí, ven conmigo hasta donde podamos llegar, será lejos, será duro, pero merecerá la pena.
Camino sin rumbo, destino sin fin, viaje sin sentido, paseo involuntario en un mar de tinieblas y de miedos, de oscuridad y de frío. Luces efímeras por el camino parecen guiar el viaje, pero falsas alarmas son, pronto se apagan, antes de llegar a puerto, antes de vislumbrar las miradas que contienen.
Miel que no puedo degustar, piel que no puedo tocar, labios que no puedo saborear, ¿por qué aparecéis y desaparecéis en una nube gris que siempre está alrededor de mí? ¿Por qué os dejáis ver sin que os pueda probar, por qué os limitáis a rozar mi cuerpo y luego volar? Esperanzas tengo de que os quedéis conmigo, a mi lado, en mi viaje, compartiendo mi camino, pero nunca ocurre, os dejáis ver e invisible os volvéis muy pronto, ¿por qué? ¿Qué os hace huir de mí?
Por favor, quedaos conmigo. Quiero contemplaros durante la travesía por el mar perdido, todos los días, a mi lado, quiero que seáis felices a mi vera, que no os separéis de mí. Quiero que me iluminéis el camino al final, quiero ser la luz del vuestro, compartir los pasos, las caídas y los avances. Quiero que me queráis. A pesar de todos los errores que pueda cometer, que lo bueno sea más y mejor, que lo malo se diluya en un recuerdo borrable.
Sonrisa preciosa, mirada estupenda, piel maravillosa, tú entera, quédate junto a mí, ven conmigo hasta donde podamos llegar, será lejos, será duro, pero merecerá la pena.
sábado, 1 de agosto de 2015
En tus sueños me gustaría morar mientras duermes. Que pase mucho tiempo hasta que despiertes y eso me permita navegar por tu ser, leer tus libros, entender tus miedos y conocer tus secretos. Sentarme a contemplar como sueñas con dulces besos entre tú y yo, mirar si esos brazos que te acarician son míos, descubrir lo que sientes cuando me ves. Pasear por tus recuerdos y descubrir quien más ha tenido la suerte de recibir tus abrazos, de verte desprotegida y te ha cuidado.
Quiero caminar por tu cuerpo y saber todo lo que me gustaría saber de ti. Que sigas durmiendo mucho tiempo y yo esté en el sueño que tengas, ser el protagonista, y que en ese sueño tú y yo estemos juntos sin contemplaciones, quiero que camines junto a mí mientras te recorro, para que me cuentes todo sobre ti, para saber todo lo que me gustaría saber, y lo que no, siempre que sea pasado.
Quiero seguir estando en tus sueños, quiero que estés en los míos. Que estés en ellos mientras duermo para descubrirme y saber lo que siento por ti, lo que me gustaría hacerte en este mismo momento, que conozcas mis secretos y mis logros, que veas que quiero que me acompañes en ellos, que sigas paseando a mi lado, estemos o no estemos durmiendo. ¿Por qué no? También me gustaría morar en ti mientras estás despierta, y conocerte bien, que me mires y saber todo lo que tengo que saber, que te mire y averigües lo que voy a acariciarte si me abrazas.
Despierta y déjame conocerte, duerme y déjame abrazarte. Abre los ojos y guíame, ciérralos y sueña conmigo.
Quiero caminar por tu cuerpo y saber todo lo que me gustaría saber de ti. Que sigas durmiendo mucho tiempo y yo esté en el sueño que tengas, ser el protagonista, y que en ese sueño tú y yo estemos juntos sin contemplaciones, quiero que camines junto a mí mientras te recorro, para que me cuentes todo sobre ti, para saber todo lo que me gustaría saber, y lo que no, siempre que sea pasado.
Quiero seguir estando en tus sueños, quiero que estés en los míos. Que estés en ellos mientras duermo para descubrirme y saber lo que siento por ti, lo que me gustaría hacerte en este mismo momento, que conozcas mis secretos y mis logros, que veas que quiero que me acompañes en ellos, que sigas paseando a mi lado, estemos o no estemos durmiendo. ¿Por qué no? También me gustaría morar en ti mientras estás despierta, y conocerte bien, que me mires y saber todo lo que tengo que saber, que te mire y averigües lo que voy a acariciarte si me abrazas.
Despierta y déjame conocerte, duerme y déjame abrazarte. Abre los ojos y guíame, ciérralos y sueña conmigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)