¿Y yo, cómo recuerdo el año recién acabado? Recuerdo una sonrisa, una mirada sincera, unos besos inolvidables, una compañía que esperaba eterna pero efímera fue. Recuerdo la ilusión de todos y cada uno de los momentos pasados en esa compañía, recuerdo las ganas que tenía de que llegara, la tristeza que sentí cuando se fue, y que siento aún, recuerdo... Recuerdo una ilusión por salir adelante, por recuperar viejas glorias sobre ruedas, recuerdo los deseos de levantar una empresa, de subirme al carro de la "buena vida", de la evolución, de dejar atrás los malos momentos económicos. Recuerdo también los preparativos de todos los proyectos que he llevado a cabo, o que se han llevado a cabo con, entre otras muchas más, mi pequeña aportación. Recuerdo dichos proyectos, su resultado, la satisfacción del trabajo bien hecho. Recuerdo... Recuerdo los deseos de ayudar a salvar vidas, y recuerdo también cada una de las sonrisas de esas vidas salvadas... Por supuesto recuerdo los sueños, las esperanzas, las promesas, principios y deberes... Recuerdo cada momento del año, tanto malo como bueno. Recuerdo sueños, esperanzas y promesas que no he podido cumplir, o que cumplí por un tiempo pero no ha podido seguir siendo así. Recuerdo los motivos de ello, y recuerdo que debo recordar mi camino para nunca salirme si quiero conseguir todo eso...
Recuerdos... pasado son. Atrás deben quedar para afrontar los nuevos retos del año que entra. Un año que nos da una nueva oportunidad de conseguir lo que nos hemos dejado pendiente en el anterior, un año que debe ser nuestro año. Renovación de promesas incumplidas, creación de nuevas, motivo de lucha deben ser, no debemos rendirnos. No debemos dejar de pelear por nuestro lugar en el mundo, por la compañía adecuada, y por los actos por los que seremos recordados.
Mi lucha comienza ahora. Soy yo, estoy aquí y voy a vencer.