miércoles, 7 de octubre de 2015

No, no dejo de pensar en ti. Cada vez que cierro los ojos veo tu cara cerca de mí, tu mirada entrando en mi alma, tu pelo ondeando en busca de mi roce, tus brazos pendientes de rodear mi torso. 

No, no paro de soñar contigo. De ver en sueños lo que quiero admirar en realidad, que te acercas y me besas, que tu mano busca el tacto de la mía, que tu mejilla duerme en mi pecho. 

No, no ceso en tu búsqueda. A cualquiera que veo le pregunto mentalmente "¿eres tú?", esperando una respuesta real, "sí", con una aproximación para celebrar nuestro encuentro. 

No, no acierto nunca. No llega una respuesta, no se dirige a mí tu mirada, no es mi piel la que quieren tocar tus labios.