lunes, 7 de diciembre de 2009

Estoy harto de que siempre me pase igual. Harto de recibir esperanzas envenenadas que luego no sólo son falsas, sino que se vuelven contra mí. Harto de ilusionarme y a cambio recibir sufrimiento. Harto de no tener éxito, de que las cosas contigo no me salgan como quiero, harto de que me dejes en la estacada. Me gustas, me gustaría estar junto a ti, luchar por ti, contigo, que me abrazaras y me besaras, que me sonrieras y me acariciaras, pero lo único que recibo es una falsa cita, un plantón contínuo, una oportunidad perdida, un lo siento mentiroso y un cariño evaporado.

¿Por qué me haces esto a mí? ¿Por qué siempre soy yo el que sufre? ¿Por qué no tengo suerte y te encuentro, y me encuentras, y juntos somos felices y movemos el mundo, iluminamos los rincones más oscuros del universo y nos queremos? ¿Qué es lo que he hecho yo para ser recompensado con mentiras, sufrimiento y tristeza por ti, que no mereces la pena? ¿Qué es lo que debo hacer para cambiar eso? ¿Qué tengo que hacer para encontrarte a ti, que mereces la pena, y huir de ti, que no la mereces? ¿Qué tengo que hacer para ser feliz de una puta vez? Creo que ya me lo merezco... hace muchos años que no lo soy, ni junto a ti ni junto a nadie. Todo engaños y mentiras, tequieros envenenados y caricias interesadas. Ya está bien, coño, ya está bien, dejad ya de utilizarme y de mentirme, de engatusarme y de desilusionarme.

Quiero sentir un nudo en el estómago cada vez que te vea, cada vez que me beses. Quiero estar todo el día pensando en ti, dormirme contigo en mi mente, soñar contigo y despertarme viéndote en mi cerebro. Quiero que tú sientas lo mismo, y que cuando nos juntemos nada nos importe, el tiempo no pase y la vida no exista, excepto las nuestras. Pero nunca me ocurre... de verdad. No sólo no vienes, sino que huyes y a cambio me mandas a quien no me merece... porque creo que yo valgo para algo más que para que me hagas sufrir, creo que puedo ser un buen amante, una buena pareja, o quizá ese sea el problema, que soy demasiado bueno, y eso no es bueno. Sólo me utilizas y me haces sufrir, y yo eso no lo quiero. Así que huye de mí, aléjate, que espantas a quien sí merece estar a mi lado, igual que yo al suyo, y hacerla feliz. Fuera. Estoy harto. Ya está bien. HARTO.